jueves, 24 de septiembre de 2015

Pesticidas

                                                                         
2. Cadena productiva

3. Integracion vertical


4.    Proceso productivo de los Pesticidas




La formulación de pesticidas consiste en mezclar un ingrediente activo con elementos que cumplen el rol de vehículos, obteniéndose en distintas formas el producto final. El vehículo del pesticida se usa además para un manejo más eficiente de éste, para regular la concentración con la que se utilizará el ingrediente activo y para darle un estado físico compatible con la forma en que será aplicado (polvo, líquido, etc.).

Materias primas
Para formular pesticidas se necesitan dos elementos fundamentales: el vehículo o solvente y los compuestos activos. La principal materia prima son las sustancias activas. Estas son sustancias químicas que pueden presentar una amplia gama de estructuras moleculares y son las que dan su forma de acción al pesticida. Es la característica global de su composición lo que define la manera de actuar de cada sustancia activa.
La mayoría de los pesticidas comprenden excipientes (vehículos) además de los compuestos activos, así como solventes y productos destinados a mejorar la adsorción. Estos ingredientes a veces tienen un efecto importante en el producto formulado, siendo un error considerarlos como inertes en general. Algunos de estos compuestos usados en las formulaciones secas son el talco, sílice, cal, yeso, arcilla, etc., y en las formulaciones húmedas el xileno, ciclohexano y aceites derivados del petróleo.
Procesos de Producción
Los procesos de formulación son diferentes, dependiendo de si se trata de una preparación seca o húmeda.
·         Formulación seca


Las preparaciones secas más comunes son las hechas a base de polvos finos, polvos, gránulos y comprimidos. Los polvos finos y los polvos se fabrican mezclando el agente activo o pesticida de calidad técnica, con un adecuado vehículo inerte. En los casos en que el ingrediente activo es un líquido, éste se introduce al mezclador a través de una boquilla pulverizadora. La formulación seca habitualmente incluye dos etapas. En la primera, el vehículo y el compuesto activo se pulverizan y luego se mezclan; posteriormente se les almacena un tiempo para que se produzca la “maduración” de la mezcla. El diagrama de flujo presentado en la Figura 1, resume una primera etapa “tipo” en la formulación seca.

FIGURA 1: Esquema de las operaciones de la etapa de pre-mezcla en la formulación seca de pesticidas – Elaboración propia.



El proceso descrito se conoce como pre-mezcla. Luego de que la mezcla ha madurado, se realiza el proceso de trituración final y combinación (ver Figura 2). En esta etapa de producción se agregan agentes estabilizantes y humidificantes, para obtener una buena unión entre el vehículo y el compuesto activo. Posteriormente se combinan y pasan por una serie de nuevas trituraciones y combinaciones para llegar al producto final.

FIGURA 2: Etapa de trituración final y combinación en la formulación seca de pesticidas – Elaboración propia.


·         Formulación húmeda
Los pesticidas también se pueden presentar como un líquido (ej.: soluciones en solventes o concentrados oleosos). El ingrediente activo puede ser un líquido o un sólido. Los sólidos se introducen en un sustrato líquido en presencia de un emulsificante; los líquidos simplemente se disuelven en un diluyente. Las mezclas se hacen en proporciones establecidas para cada pesticida. Los vehículos líquidos pueden ser acuosos o solventes orgánicos. El vehículo cumple un rol importante en lo que se refiere a generar eventuales riesgos de contaminación o riesgos a la salud (en el caso de los orgánicos se pueden encontrar por ejemplo xileno y ciclohexano). El diagrama de flujo presentado en la Figura 3 muestra una operación “tipo” de formulación húmeda.

FIGURA 3: Formulación Húmeda de Pesticidas – Elaboración propia.
Los estanques de combinación habitualmente son abiertos, usan agitadores de paletas y pueden contar con otros equipos para controlar la temperatura. En ciertas ocasiones el producto formulado pasa por etapas de filtración para separar precipitados o algún otro tipo de impurezas sólidas. Si bien tanto las preparaciones húmedas como secas pueden diseñarse como procesos continuos habitualmente se opera por lotes, incrementando así los peligros de exposición y fugas en las operaciones de carga del proceso.


Productos
Los productos finales del proceso de formulación son los pesticidas. Estos quedan en condiciones de ser usados inmediatamente o, después de una sencilla mezcla, en las faenas agrícolas. Los pesticidas se pueden presentar en las siguientes formas:

Pesticidas Secos
·         Polvo seco
·         Polvo mojable
·         Polvo soluble
·         Gránulos
·         Cebos tóxicos
·         Fumigantes sólidos

Pesticidas Líquidos
·         Concentrados emulsionables
·         Líquidos miscibles
·         Microencapsulados
·         Fumigantes líquidos
·         Aerosoles

Pesticidas Gaseosos
·         Fumigante gaseoso


  



Esquema del proceso de producción

5.    Pasos de producción.

a. Preparación del medio de cultivo
Para la fase de producción comercial de conidios puede utilizarse como
medio de cultivo arroz con tratamiento térmico previo. El tratamiento térmico es
similar al descrito para el medio de cultivo utilizado en las matrices. El medio de
cultivo se deja enfriar y “se agregan 280 gramos en bolsas de polipropileno” resistente a las condiciones de la autoclave. Posteriormente se
cierran en su parte superior haciéndole tres dobleces y engrapado.
Esta labor se realiza con el objetivo de facilitar la manipulación de las
bolsas y evitando además la posibilidad de ingreso de microorganismos al
interior. Es importante que en el interior de la bosa se conserve una cámara de
aire. Las bolsas preparadas de esta forma “se esterilizan en una autoclave por
25 minutos a una temperatura de 121-124 °C y una presión de 15 psi”.

b. Preparación de la suspensión inoculadora
Al mismo tiempo que se está preparando el medio de cultivo se deberá preparar la suspensión inoculadora. La suspensión se prepara a partir de las matrices esporuladas descritas anteriormente. Para el efecto se necesita contar con cristalería estéril; ya que de dicha suspensión dependerá toda la producción comercial. Las esporas desarrolladas en cada matriz se lavan con una solución de agua estéril y surfactante al 0.01% por agitación y separadas del arroz a través de filtración con un embudo con gasa. Este procedimiento se repite varias veces para cada matriz a manera de dejar totalmente limpio el arroz. El filtrado
se vuelve a pasar por un nuevo filtro preparado con un embudo con gasa para evitar que en la suspensión final existan partículas grandes

c. Inoculación y preincubación
Para la inoculación es necesario contar con un área específica que reúna características de alta asepsia. En esta área se han enfriado las bolsas con el medio de cultivo luego de su paso por la autoclave. A cada bolsa se le agregan 16 ml de la suspensión inoculadora en forma de inyección en uno de los extremos de la misma. El inóculo se dispersa en todo el medio de cultivo contenido en cada bolsa a través de agitación, teniendo el cuidado de no tocar con las manos los extremos laterales de la misma.
Las bolsas inoculadas permanecen en preincubación por dos días. Esto consiste en dejar las bolsas en reposo sobre estanterías, “en total oscuridad y a una temperatura de 28°C”. Con estas condiciones se estimula la germinación de los conidios y la producción del micelio. Al final del período de preincubación, las bolsas se agitan nuevamente (para romper el micelio), lo que estimulará una mayor producción de micelio y conidios.
Durante esta labor el arroz aún no ha cambiado de color. Las bolsas no se deben manipular por sus extremos, ya que se puede contaminar el medio de cultivo con bacterias provenientes de las manos. Es importante que las estanterías estén limpias y deben rociarse con alcohol etílico al 95% antes de colocar las bolsas. Las manos de las personas que realicen todas las labores durante la incubación también deben desinfectarse con alcohol etílico.

d. Incubación
La incubación del hongo debe realizarse en un espacio con suficiente iluminación, “proporcionándole luz durante 19 horas diarias a una temperatura de 26°C”. Diez días después de la ruptura de micelio (12 días después de la inoculación) se realiza una nueva agitación manual del arroz”. En este momento el arroz presenta una coloración verde debido a la esporulación del hongo.
El objetivo de esta segunda agitación es estimular una mayor esporulación del hongo. Al realizar la agitación del arroz se debe tener cuidado de no dispersar demasiado los conidios ya que pueden adherirse a las paredes humedecidas de la bolsa de polipropileno.
Transcurridos 16 días después de la inoculación de las bolsas se drenan, acción que consiste en eliminar el exceso de agua a través de un corte en una esquina inferior. “Dos días después (18 días después de la inoculación), el hongo está listo para su utilización” (Referencia 3, pág. 18). De no utilizar inmediatamente el hongo es necesario secarlo. En este momento, la bolsa se observa completamente verde debido a la esporulación del hongo.
e. Secado
Como se mencionó anteriormente, si el hongo no se va a utilizar inmediatamente es necesario secarlo para que pueda resistir durante mayor tiempo las condiciones de almacenamiento. Para este trabajo se utilizan “bandejas plásticas de 29 pulgadas de largo por 16 de ancho y 9 de alto” en las cuales se seca el contenido de 10 bolsas de polipropileno. Esta actividad deberá realizarse con sumo cuidado para no perder demasiados conidios. La misma se realiza cortando la parte superior de las bolsas con una tijera y vaciando el contenido en las bandejas plásticas. Es importante romper todos los agregados formados para permitir un secado más uniforme. Diariamente es necesario rayar el arroz con una paleta de madera limpia, seca y desinfectada con alcohol a manera de favorecer el secado.
Esta labor se debe realizar en un área con una “temperatura de 24 °C y con iluminación constante” (Ref. 3, pág. 22). Después de 8 a 10 días el hongo estará lo suficientemente seco como para someterlo a las condiciones almacenamiento. Es en este momento cuando se deben determinar los rendimientos; que se define como la cantidad de conidios producidos por cada unidad de arroz utilizado en el proceso. Para determinar el rendimiento es necesario realizar una cuantificación de conidios a través de una cámara de Neubauer (el procedimiento se describe en la parte de control de calidad). Al conocer el peso de conidios más arroz que se necesita para completaruna dosis-hectárea, “una dosis-hectárea equivale a 5 E12 conidios”. se procede a colocar dicha cantidad en una bolsa plástica debidamente identificada. A este procedimiento se le conoce como cosecha del hongo. 


f. Almacenamiento


El hongo más arroz dosificado y empacado en bolsas plásticas está listo para el transporte al campo de aplicación o para ser almacenado. El almacenamiento podrá realizarse en un ambiente con un “rango de temperaturas de 2 a 4 °C, en oscuridad y de preferencia con baja humedad relativa”. Estas condiciones pueden obtenerse en un curto frío especialmente diseñado para el almacenamiento del hongo, o en una refrigeradora (dependiendo de la cantidad de hongo a almacenar). Los conidios se pueden almacenar en cuarto frío por un tiempo máximo de cuatro a cinco meses.

6. DOP de los pesticidas